BT 4 - Virus de Inmunodeficiencia Felina

Cuando adoptamos un animal de la calle para que sea nuestra mascota, debemos ser conscientes de que no solo adoptamos un animal, sino que adoptamos las responsabilidades que conlleva el cuido de una mascota. Una de las enfermedades que debemos verificar antes de traer un gato a nuestros hogares, en especial cuando tenemos otros gatos allí, es el Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV).

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV) es de la familia lentivirus que ataca el sistema inmunológico y deja al animal vulnerable a infecciones secundarias causadas por bacterias, hongos y virus encontrados en el medio ambiente.

Se transmite principalmente por mordidas entre gatos de la calle infectados con el virus, principalmente machos que no han sido castrados y por ende tienden a ser más agresivos con otros gatos y mucho más territoriales. En ocasiones puede transmitirse durante la gestación, entre la madre infectada y sus gatitos, cuando estos atraviesan el canal del parto o durante la lactancia.

La sintomatología puede no presentarse hasta días, meses o incluso años después de la infección. Entre los principales síntomas que podemos encontrar, están:

  • Fiebre
  • Leucopenia (disminución de los glóbulos blancos)
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso lenta, pero progresivamente
  • Infecciones recurrentes de la piel, tracto urinario y sistema respiratorio
  • Pelaje sin brillo

Como métodos de diagnóstico se utilizan las pruebas de Elisa, que en ocasiones pueden llegar a presentar falsos positivos o falsos negativos, y las pruebas de PCR. En muchas ocasiones, hay gatitos que pueden dar un resultado positivo a los 3 a 4 meses, debido a la transferencia de los anticuerpos del FIV por medio de su madre, sin realmente presentar la enfermedad en las pruebas de Elisa. Los gatos con una posible exposición al virus pueden resultar negativos si no han desarrollado en ese tiempo los anticuerpos ante el virus, por lo que recomendamos utilizar pruebas de PCR, que sean específicas para captar los ácidos nucleicos del virus.

Si su gato presenta el Virus de Inmunodeficiencia Felina, no deje que  salga de la casa, para evitar la exposición con agentes infecciosos. Medicamentos que estimulen el sistema inmunológico pueden servirle de ayuda, aunque en ocasiones tienden a ser costosos, y trate de mantener otros gatos de su casa en cuartos separados del gato que está infectado.

 

 

 

 

 

Dra. Frantze Morris

Médico Veterinario